jueves, 8 de septiembre de 2016


TITULO DEL PROYECTO: CIUDADANÍA ESCOLAR, DE ESPECTADORES A PROTAGONISTAS, PARA  UNA MIRADA TRANSFORMADORA DE LA SOCIEDAD

“Artículo 20.- La Educación Media es el nivel educacional que atiende a la población escolar que haya finalizado el nivel de educación básica y tiene por finalidad procurar que cada alumno expanda y profundice su formación general y desarrolle los conocimientos, habilidades y actitudes que le permitan ejercer una ciudadanía activa e integrarse a la sociedad.” (Ley General de Educación n° 20.370)

“la educación puede colaborar en la construcción del ciudadano estimulando en éste las condiciones personales necesarias para el ejercicio activo y responsable de su papel como miembro de la polis: la racionalidad, la autonomía del pensamiento y de las virtudes   cívicas, el pensamiento crítico, la sensibilidad hacia los que son diferentes a él, la cooperación, la capacidad de diálogo para resolver conflictos, la comprensión de las interdependencias en un mundo globalizado, la preocupación por los derechos humanos... Es una manera de construir la democracia.  Una función que la educación cumple procurando el conocimiento de la vida social, practicando los hábitos coherentes, sentando sentimientos y comportamientos en los sujetos para que se instale la cultura que haga posible la vida ciudadana y proporcionando la conciencia de la colectividad en la que se ejerce como ciudadano”. (Sacristán J. G)


DESTINATARIOS: Alumnos del Instituto Obispo Silva Lezaeta, del ciclo de enseñanza media, con el rango de edad de entre 12  y 18 años.

RESPONSABLE DEL PROYECTO:   Cristian Orrego Mondaca.

TELÉFONO: 93915667



SÍNTESIS DEL PROYECTO: El propósito de este proyecto  es crear un espacio de conocimiento y reflexión y de participación de los estudiantes de nuestro colegio en el torneo  de debate DELIBERA 2016, que se está transformado en el vehículo de formación ciudadana para los estudiantes de nuestro país  ya que permite desarrollar las tres dimensiones que necesarias para  poder proyectar a los  futuros ciudadanos del país. Que son el Saber, Saber Hacer y el Saber Ser, generando  ambientes formativos que  propician la autonomía y promueven  el desarrollo de las competencias en los alumnos. Teniendo en cuenta que el  objetivo central de la formación ciudadana es la generación de sujetos políticos que crean y ejerzan sus formas de poder para incidir sobre la gestión del desarrollo a partir de intereses colectivos y de igualdad social. Teniendo en cuenta que la formación no puede limitarse a la enseñanza de las instituciones políticas, su historia y su funcionamiento, que aunque son importantes y son inherentes al proceso, lo que se pretende es rescatar los procesos democráticos en todos los aspectos de la vida como eje del proceso de formación.  Por otra parte,  el proceso está orientado a promover el desarrollo de capacidades críticas para la acción social, invitando a los actores del proceso a creer que el presente y el futuro se pueden reinventar y que cada uno puede ser protagonista de ese cambio
Es por eso que para las escuelas, que son organizaciones sociales creadas con el objetivo de preparar niños, adolescentes y/o jóvenes para que se puedan integrar con éxito a la sociedad donde pertenecen, y una forma de lograr esta integración es a través de la ciudadanía que supone la participación del sujeto en la esfera pública. 
Y donde la formación ciudadana,  debe ser entendida como el proceso de enseñanza-aprendizaje que tiene el propósito de preparar sujetos para participar de aquella realidad y que ha sido imprescindible en el sistema educativo chileno desde los orígenes de la república. Sin embargo, al ser tributaria de la realidad social que circunscribe a los estudiantes, ha variado constantemente según el lugar y la época. En efecto, en la actualidad, la formación ciudadana tiene el objetivo de preparar sujetos conforme a los requerimientos de la sociedad del siglo veintiuno donde la multiculturalidad, la globalización, la relación con el medio ambiente, el manejo social de la ciencia, el manejo de la tecnología y la democracia moderna, que están demandado el desarrollo de competencias heterogéneas. Tales demandas han sido canalizadas por el sistema educativo chileno a través del currículum, donde se han creado estrategias para alcanzar objetivos de aprendizaje propicios para el ejercicio ciudadano. Sin embargo, evidencias como el bajo rendimiento de los estudiantes chilenos en pruebas internacionales de educación para la ciudadanía, la baja participación de los jóvenes en organizaciones de la sociedad civil, y la deficiente convivencia escolar en gran parte de los establecimientos educacionales del país, han sugerido que los objetivos de aprendizaje trazados para la formación ciudadana no están siendo alcanzados, y es aquí donde el torneo de debate se valida como el proyecto que permitirá subsanar la deficiencia antes señalada, con ese fin, de fortalecer la democracia y la participación ciudadana, el Congreso Nacional de Chile, a través  la Biblioteca del Congreso Nacional, creó en 2008 el Torneo Delibera, un concurso inter-escolar de deliberación y  formación cívica en el que participan estudiantes de Enseñanza Media, ampliado a partir del año 2015 a la enseñanza básica, de todo el país. Y donde podemos  razones sobran para que los estudiantes participen.

En primer lugar. Una misión esencial de la educación es formar al ciudadano.  Lo que nuestros estudiantes  van a hacer cuando egresen de nuestro colegio, como una misión fundamental, es hacer crecer a los alumnos como personas y como ciudadanos. Tenemos  que poder enseñarles y poder inspirarlos, respecto a que la vida con otros, eso es la ciudadanía, supone unas actitudes, unos conocimientos y unas habilidades especialmente modeladas para esa vida juntos en la sociedad amplia en la que participamos. Sociedad que es compleja,  que tiene problemas nuevos cuya solución demanda participación, acuerdo y construcción de respuestas comunes entre los diferentes.

Una segunda razón para participar en Delibera, es que se aprende por primera vez sobre política precisamente en el sistema escolar. Esa es la primera experiencia de estar con otros que no son tu familia, ni tus amigos, ni el grupo de la cuadra, ni la comunidad local, sino que con muchos. La primera experiencia de lo público es la experiencia escolar. Y en el núcleo de esta experiencia están los profesores y profesoras que la conducen, y el participar en esta valiosísima iniciativa de la Biblioteca del Congreso, es para nosotros, un privilegio que nos potenciará  en esta misión esencial que es formar ciudadanos.

En tercera instancia: la ciudadanía se aprende, igual que las matemáticas, igual que otra lengua, igual que la sensibilidad artística. No está en el aire, hay que trabajarla. Por lo tanto  participar en una experiencia que les va a dar un conocimiento y unas herramientas cruciales para esta dimensión de su vida, que es la vida con otros en la ciudad y en la sociedad mayor que es Chile, así como también en la sociedad global que es el mundo.

Finalmente, el vivir con otros tiene una implicancia política. Este torneo es una ocasión privilegiada para aprender sobre algo que está en el corazón de la política, esto es, la relación entre la ciudadanía y el parlamento, que es donde se construyen las leyes, las reglas con las cuales vamos a convivir. El Congreso es una institución pilar de la democracia. Es lo que tienen que aprender, y después de este torneo les va a cambiar su visión respecto a esta dimensión tan importante de su vida ciudadana.  

FUNDAMENTACIÓN DEL PROYECTO: Hoy se hace cada vez más evidente que se vive una crisis de representación democrática. La paradoja consiste en que, de una parte, la institucionalidad del sistema democrático sigue funcionando, pero desde la otra la condición de ciudadano y de cohesión e identidad social se debilita. Pese a que cada cierta cantidad de años se producen cambios y alternancias pacíficas de gobierno, a que las elecciones se siguen realizando periódicamente y las instituciones políticas funcionan en relación a las metas que fueron creadas, al mismo tiempo, el compromiso ciudadano se debilita. Cada día más, la indiferencia social, especialmente de los más jóvenes, hacia la política, comienza a profundizarse. Una primera señal es su baja tasa de inscripción en los registros electorales. Los jóvenes de entre 18 y 29 años solo representan el 17% del padrón electoral, y se calcula que hay cerca de dos millones de jóvenes que no se habían  inscrito y no participan del sistema electoral para el año 2009 según el SERVEL. En segundo lugar, se puede mencionar su creciente desinterés y desconfianza por la política partidaria. En la 5ª Encuesta Nacional de la Juventud, se evidencia que las instituciones de gobierno y los partidos políticos son las organizaciones que más desconfianza generan en los jóvenes (INJUV, 2006). Y por último, en relación al compromiso democrático de las nuevas generaciones, el estudio desarrollado por el PNUD para el  año 2002 en Chile muestra que en los jóvenes de entre 16 y 29 años, tan solo el 40,5% cree que el mejor sistema de gobierno es la democracia, mientras que el 34,5% manifiesta que le es indiferente la forma de gobierno y un 20% cree que en determinadas ocasiones es mejor un gobierno autoritario. Lo que resulta más decidor aún es que el 56% de los entrevistados opina que el desarrollo económico es más importante que la democracia. A lo anterior se suman diversos estudios que muestran que Chile presenta altos índices de inequidad social acompañados de un descrédito generalizado de los poderes del Estado, tales como el Poder Legislativo y el Judicial que evidentemente repercute en el conjunto de la estructura social y política de gobierno y la institucionalidad política social representada por los partidos políticos según el estudio realizado por la CEP, en el año 2010 (Centro de Estudios Públicos,).

A lo cual podemos sumar la caída en los niveles de participación ciudadana en las elecciones de diversos índole, donde  pareciera que aquella idea de la participación se ha esfumado en el Chile del siglo XXI, y aquello lo podemos observar en  la elección presidencial del 2009, donde  nos encontramos que, votaron 7.221.888 personas de un total de 8.285.186 inscritas en los registros electorales, basado un sistema de inscripción voluntario. Es decir, votó el 87,2% de todos los inscritos. Es un porcentaje alto en el contexto latinoamericano, pero distante del 94,7% de los inscritos que votaron en los comicios inaugurales de 1989. Pero con alto porcentaje de población joven que no se inscribía en los registros electorales y por lo tanto no está participando. Entonces, el problema, era un alto porcentaje de personas en edad de votar que no se inscribe en los registros, lo cual debería haber sido resuelto en el plano legislativo, cuando  se aprobó la ley 20.337 que modificaba los artículos 15 y 18 de la constitución,  que consagraba el sufragio voluntario y la inscripción automática. Que pretendía pasar de 8.000.000 de votantes a más  12 millones. La ley de Inscripción Automática y Voto Voluntario significaba una invitación a toda la sociedad chilena, pero muy especialmente a los jóvenes, a re-encantarnos de nuestra democracia. Realidad que no sucedió. Generando el efecto contrario a lo que  pretendía dicha Ley, por la  abstención de cerca del 60% de los electores potenciales en la última municipal, primera elección con voto voluntario en Chile, puso nuevamente en la palestra el problema que representa la baja participación electoral y más Impactante  fueron los números que se presentaron en las últimas elecciones presidenciales de 2013 de 13.573.000 inscritos y habilitados para sufragar. Solo 6.699.011, votaron, es decir el 49,36%, menos de la mitad de ciudadanos. Y como lo plantea Marta Lagos, directora de Latino-barométrico: “es en Chile, el país donde se ha registrado una mayor caída en la participación electoral del periodo”, donde se advierte que la participación cae sin cesar desde 1993, y se acentuó tras el cambio de voto obligatorio por el voto voluntario ya que: “en la última elección presidencial resultó electa Michelle Bachelet, para un segundo periodo, la participación fue un 34% menos que el promedio de los últimos años 20 años” o que: “en la elección municipal del año 2008 participaron alrededor del 58% de quienes tenían edad para votar, en el 2012 esa cifra se reduce al 41%”.
La constatación de lo anterior pone de manifiesto un grave problema, la baja participación de los ciudadanos en las votaciones, pero ¿Por qué es un problema?, y esto se puede responder con lo siguiente, la idea de participación es fundamental para la vitalidad y mejoramiento del régimen democrático y al acceso a condiciones mínimas de vida digna, no discriminación, resguardo de los derechos humanos y la promoción y cautela del interés público, como decía Pericles: “Si Atenas te parece grande, considera entonces que sus glorias fueron alcanzadas por hombres valientes y por hombres que aprendieron de sus deberes”.

Es por eso  objetivo central de la formación ciudadana es la generación de sujetos políticos que crean y ejerzan sus formas de poder para incidir sobre la gestión del desarrollo a partir de intereses colectivos y de equidad social.
Cabe aclarar que el proceso de formación surge, en parte, de la propuesta de competencias ciudadanas  se  considera que un ciudadano debe obtener conocimientos básicos para el ejercicio de la ciudadanía y desarrollar las competencias cognitivas, emocionales e integradoras Esto supone acciones políticas de cambio; los de participación y responsabilidad democrática son complementados por el de la incidencia política en procesos de transformación social, y finalmente, los de pluralidad, identidad y valoración de las diferencias se integran a un concepto más amplio que implica una apuesta política por la equidad, la igualdad y el diálogo cultural.  “La capacidad de observar, de comparar, de evaluar para escoger mediante la decisión, con lo que, interviniendo en la vida de la ciudad, ejercemos nuestra ciudadanía, se erige, por tanto, como competencia fundamental. Si mi presencia no es neutra en la historia, debo asumir del modo más críticamente posible su carácter político, (…) debo utilizar todas las posibilidades que tenga para participar en prácticas coherentes con mi utopía y no sólo para hablar de ella” (Freire, 2001: 43).


Esto implica que los ciudadanos no sólo deben conocer la realidad, sino leerla y cuestionarla, revisando los textos, los contextos y los pretextos con que ella se configura. 
Para que este proceso se dé, es necesario incorporar la pregunta como herramienta indispensable para el desarrollo del pensamiento crítico,  el cuestionamiento de la realidad y la formulación de propuestas de transformación social.
No obstante, el concepto de ciudadanía no se limita exclusivamente al ejercicio de los derechos sino que adicionalmente implica la participación en su enunciación y alcance y en la definición de los deberes y responsabilidades que los correlacionan

Es por eso que a la vez  vamos a trabajar un concepto ligado al de ciudadanía, que es indiscutiblemente es el de democracia, entendida más que como un régimen político, como un modelo de sociedad basado en los valores de libertad, igualdad, tolerancia y pluralismo. En un sentido amplio, el concepto de democracia es entendido como una forma de vida, que implica la construcción de relaciones sociales, políticas y culturales basadas en el reconocimiento de la diferencia, la igualdad de oportunidades y el libre ejercicio de los derechos, “el ciudadano es un actor consciente de su libertad, de sus derechos sociales y de su participación dentro de una comunidad (Touraine, 1992). 

Por otra parte, la democracia implica la generación y búsqueda de espacios participativos y democráticos en donde la voz de los ciudadanos sea no sólo escuchada sino decisiva a la hora de la toma de decisiones que le afectan. Por ello se insiste en la participación política de los ciudadanos como parte del ejercicio de la ciudadanía activa, pues de esta manera, y  “la política se reconfigura para convertirse en un proceso que se orienta a la discusión del bien público por parte de ciudadanos deliberantes, más que como una competencia que tiene por objeto la promoción del bien privado de cada ciudadano” (Arendt, 1997). 

 Es aquí, donde  buscamos reafirmar la pérdida cohesión social. Por qué si bien un ciudadano lo es en la medida en que asume su responsabilidad frente a lo que sucede, donde si bien debe  asumir de manera individual, uno de los principales llamados es a recuperar los espacios de construcción colectiva de alternativas y de discusión de lo político de los temas que interesan a todos; en pocas palabras, se trata de construir comunidad. Ya que  en palabras de Aristóteles: “El hombre aislado o es un bruto o es un dios”.  Es por ello que en el modelo se considera que parte fundamental de ese proceso es construir nuevas relaciones sociales basadas en la confianza y en la cohesión, que según la CEPAL (2000) llevan a:
  
“1. La articulación de grupos sociales heterogéneos dentro de un sistema político capaz de representar sus demandas, vale decir, capaz de institucionalizar políticamente estas demandas y traducirlas en intervenciones que asignan recursos para la vigencia de los derechos económicos, sociales y culturales.
2. La difusión extendida de una cultura pluralista que permita mejorar los niveles de convivencia y comunicación.
3. El establecimiento de mecanismos propios de la sociedad civil que fortalecen las relaciones de solidaridad y responsabilidad sociales, tanto al interior de los grupos como entre ellos.
4. La filiación progresiva de grupos sociales a redes que propicien una mayor participación e integración (sindicatos, gremios, iglesias, asociaciones civiles, etc.). 
5. El fortalecimiento de una cultura de la paz que pueda contener la proliferación de sub-poderes y contrapoderes y constituya un imaginario nacional de tolerancia y resolución negociada de las diferencias y conflictos”.

Esta apuesta implica la promoción de valores de solidaridad y responsabilidad social ciudadana, la capacidad colectiva de generar procesos de transformación social y la defensa de los derechos sociales, económicos y culturales, especialmente de la población más vulnerable socialmente.  Lo que se busca con la propuesta de aumentar la cohesión social es aumentar la adhesión ciudadana a proyectos colectivos que se constituyan en una condición básica para el sustento político de propuestas de política pública y de transformaciones sociales.  Y  Para que esto suceda debemos trabajarla  a tempranas edades con la finalidad de que un futuro podamos tener:

1.- Ciudadanos críticos. 
2.- Ciudadanos reflexivos
3.- Ciudadanos activos, con  auto conocimiento y que se puedan  poner en el lugar de los otros.   
4.- Que Comprendan lo que otros sienten y  se involucra a través de acciones específicas. 

Este proceso de socialización de un individuo, que se da a partir de las vivencias y experiencias de interacción cotidiana en los diferentes espacios de participación en la vida social, entre los cuales se encuentra la escuela,  y uno de los aprendizajes que se inicia en la etapa temprana es el de la ciudadanía. La formación ciudadana, independientemente de su connotación, es fruto de un proceso en el que interviene la educación tanto formal como informal. Para el caso que nos ocupa, se centrará la atención en el proceso de formación ciudadana en el escenario de la escuela, en aras de identificar su contribución en la formación de una ciudadanía democrática

La ciudadanía, desde la perspectiva democrática, es entendida como un acto de convivencia, una condición que se ejerce en cooperación con otros y otras. Asumir la ciudadanía desde esta perspectiva, implica su reconocimiento, donde el ciudadano pueda desarrollar su capacidad de autodeterminación y participar de aquellas condiciones sociales y políticas adversas que coartan las libertades, restringen derechos y oportunidades e impiden acceder a una vida digna, en aras de incidir y provocar cambios en ellas. 

Entender la ciudadanía desde este enfoque, implica trascender la noción de ciudadanía como una condición jurídico-política que hace del ciudadano un sujeto portador de derechos y de responsabilidades y que lo faculta para su participación en la conformación, el ejercicio y el control del poder político, dada su pertenencia a una nación. 

Es por eso es que debemos trabajar en la construcción de ciudadanos activos y no pasivos, pero activos que piensen en interés colectivo y no individual, ya que poseen claramente diferencias, como las que podemos nombrar a continuación:

-Una ciudadanía pasiva, en la cual el ejercicio de derechos y de deberes no está presente, se acepta de forma sumisa y resignada  el ordenamiento social e institucional y se naturalizan las implicaciones del mismo, así vulnere derechos fundamentales o impida el desarrollo de capacidades básicas de sus propios ciudadanos.

-Una ciudadanía activa en el ejercicio de derechos en interés individual, pero pasiva en sus responsabilidades frente al interés público, con una actuación que demuestra escaso sentido ético y que la conduce a prácticas clientelistas y acciones corruptas.

-Una ciudadanía activa en el ejercicio de derechos y responsabilidades, marcada por el interés individual, pero que no trasciende a procesos colectivos que posibiliten transformaciones de las dinámicas políticas y sociales.

-Una ciudadanía activa en cuanto a derechos y responsabilidades, que se expresa en prácticas vigilantes y de control frente al actuar del Estado y del mercado, y en acciones responsables dirigidas al bienestar público; es una ciudadanía que descubre que sus derechos se ejercen en el escenario público, lugar al que concurren todos aquellos que propugnan por el bien común y el interés general. 

 Basado en aquello, podemos indicar  que los jóvenes relevan tres aspectos centrales en la ciudadanía activa en cuanto a derechos y deberes:

1. La pertenencia a un grupo, sociedad o a un país. Los jóvenes refieren prejuicio y discriminación hacia ellos, su imagen y su cultura, situación potenciada por los medios de comunicación que difunden aspectos negativos de las movilizaciones que efectúan, sin valorar la contribución positiva de su acción. Los jóvenes aspiran a una cultura comunitaria que valore la pertenencia. 

2. Los derechos económicos y sociales, como la equidad de oportunidades (sin discriminación económica) en el acceso a educación, salud, vivienda, justicia, seguridad ciudadana, recreación, entre otros, que signifiquen verdaderamente libertad de elegir y respeto a los derechos sociales. Desde esta perspectiva, los jóvenes denuncian la discriminación existente y la hegemonía del dinero para determinar las oportunidades y la vulneración de derechos en algunos grupos de la sociedad. Perciben clases sociales marcadas que conllevan creencias de superioridad o privilegios del adinerado, vulnerando los derechos de aquellos que se encuentran en situación de pobreza (como por ejemplo. jornadas de trabajo y remuneraciones).  

3. Opinar, disentir, tomar decisiones y participar en el logro de metas comunes, generando cambios a través de la participación. Concordante, los jóvenes adscriben a una ciudadanía activa que valora la responsabilidad de informarse, la deliberación de los ciudadanos y la participación en la toma de decisiones, con voz en asuntos políticos y poder de influencia a diferentes niveles del agregado social. Los jóvenes reclaman la falta de poder real de los ciudadanos, particularmente del segmento joven y de aquellos económicamente desaventajados. Así, una gran deuda pendiente es la participación, cuyo objetivo debe ser la defensa de los intereses de la mayoría en la sociedad y la búsqueda de equidad social.  

Respecto a la gestión de las escuelas, las competencias ciudadanas se incrementan significativamente en aquellos establecimientos con proyectos educativos claramente perfilados. Aquellos establecimientos que practican una gestión institucional de mayor horizontalidad, con instancias de participación docente claras y expeditas y donde se advierte un sentido de identidad y pertenencia claramente desarrollado, facilitan el logro de habilidades ciudadanas democráticas con los alumnos.  

Se reconoce que, además, estas prácticas deben ser apoyadas desde los distintos niveles del proceso educativo; es decir, desde el apoyo y lineamientos que establezca el Ministerio de Educación en el país, hasta aquellos actores que tengan una relación directa con los niños y jóvenes. Así por ejemplo, en nuestro país la formación ciudadana no posee una posición clara en el currículo y tiene que ser sacrificada frente a otros contenidos de carácter prioritario (lenguaje y matemática), y esta situación también se refleja en la escasa medición de estas competencias en otros instrumentos (SIMCE), recursos asignados, indicadores de desempeño y estatus para el establecimiento educacional. Asimismo, estas habilidades y conocimientos no son medidos en las pruebas regulares de calidad de la educación de la nación. 

Si puede decir que al revisar los programas existentes cabe señalar que algunos ponen el acento en:

 -La deliberación, la argumentación, procesamiento de la información utilizando la temática legislativa y representativa. Así, algunos programas enfatizan la capacidad de buscar y analizar información, desarrollar posturas, expresarse en forma fundada, deliberar, escuchar al otro, representar intereses de una colectividad, etcétera 

-Participación y toma de decisiones democráticas en forma vivencial. Algunos programas acentúan la vivencia de la participación democrática en su medio o en un medio «de laboratorio”, proponiendo ideas frente al grupo, representando a otros o los propios intereses, participando en la decisión e implementación de actividades, liderando, resolviendo pacíficamente conflictos, con asertividad, cuidado de otros, etcétera

-Sujetos de derechos y conciencia, con relaciones respetuosas de derechos. Algunos programas tienen como eje la promoción de derechos de los participantes, tales como el derecho a la cultura y recreación, a un ambiente no violento e igualdad de género, entre otros.

El desafío de los programas  es crear ambientes en que niños y jóvenes puedan tener una experiencia de aprendizaje positiva, en que se practiquen valores, ejerciten habilidades y se aprendan conocimientos acerca de la ciudadanía. Así, los programas comparten una práctica participativa e interactiva que enfatiza la idea del aprendizaje significativo y activo. De esta manera, se privilegia que los temas tratados o las situaciones representadas sean de interés para los niños, intentando acercar los contenidos a la realidad en que viven.  

Algunos de estos programas se anclan en actividades establecidas en la institución, clases de historia o de orientación, mientras que otros son pensados en un espacio extraescolar. Las oportunidades que los programas de formación ciudadana ofrezcan de establecer vínculos sociales y de conectarse con otros, así como la medida en que estos vínculos validen las capacidades de las personas, permitirán desarrollar un sentido de identidad colectiva que promueva los valores y actitudes de compromiso con otros y con el bienestar común.

La reflexión  está  planteada, en el sentido que en las instituciones educativas  deben fomentar la formación de personas críticas, deliberantes y pensantes; además son muchos los métodos y caminos que se proponen al respecto, por ello, que la fundamentación del proyecto  se orientó a plantear criterios acerca de las posibilidades de contribuir a formar ciudadanos desde las instituciones educativas de carácter formal a partir de la participación en el torneo de debate DELIBERA 2016.



Porque la  formación para la  ciudadanía debe ser un gran proyecto de los actores de la vida escolar, en la perspectiva de contribuir con un mejor desarrollo de cada uno de los sujetos humanos en particular y de la sociedad en su conjunto. Que es la gran finalidad del torneo DELIBERA.

OBJETIVO GENERAL:

-Fortalecer la formación ciudadana a través de la participación del torneo de debate DELIBERA 2016

OBJETIVO ESPECIFICO:

-Revisar la convocatoria al torneo de debate DELIBERA 2016

-Conocer el reglamento del torneo y sociabilizarlo entre los participantes

-Contextualizar las problemáticas que presenta nuestro país identificando aquellas que puedan ser abordadas a través de una legislación

-Reflexionar sobre la importancia que los alumnos conozcan la importancia legislativa para resolver de forma pacífica, tolerante y dialogada los problemas de nuestro país

OBJETIVO DE APRENDIZAJE CON LOS ESTUDIANTES:

-Comprender la importancia de la participación para la pervivencia del sistema político y para la profundización de la democracia.

-Evaluar los  desafíos de la democracia en  Chile abordando temáticas variadas, como problemas educacionales, medio ambientales, económicos, culturales, entre otros.

- Valorar la organización política democrática  y pluralista y comprometerse con el ejercicio  de los deberes y derechos que ella implica,  destacando la búsqueda conjunta del bien  común.

-Asumen la democracia como un acto voluntario, consciente y libre

-Optan activamente por la paz en las actividades ordinarias: las relaciones, la escuela, el trabajo, la familia, el deporte, etc.

PROPUESTA DIDACTICA: ACTIVIDADES A REALIZAR PARA LOGRAR LOS OBJETIVOS PLANTEADOS.


La propuesta incluye los siguientes momentos, trabajo con los alumnos,  la evaluación del proyecto se realizara mediante observaciones y la inscripción de los alumnos en el torneo de debate DELIBERA 2016, convocado por la Biblioteca del Congreso de Chile, trabajando los siguientes pasos:

-Motivación de los alumnos  en los diferentes niveles de educación básica y media

-Formación de los equipos para la participación en el torneo delibera 2016

  
 EQUIPO N°1
         
NOMBRE
CURSO
RUT
TERRAZAS ARAYA, CATALINA
4 MEDIO A
19.867.243-2
CADENAS COLLAO, CRISTÓBAL
4 MEDIO A
19.928.422-3
CANTILLANO VERGARA, IGNACIO
4 MEDIO C
20.093.929-8
GONZÁLEZ MURAÑA, ESTRELLA JAVIERA
4 MEDIO D
19.867.485-0


EQUIPO N°2

NOMBRE
CURSO
RUT
BUSTOS BUSTOS, KONSTANZA ALEXANDRA CONSUELO
4 MEDIO A
19.867.001-4
NETTLE VALENZUELA, ESTEFANIA JEZABEL
4 MEDIO A
20.212.172-1
ROJAS CORREA, JAVIERA BELEN
4 MEDIO A
19.951.245-5
ORTIZ PONCE, TOMAS PABLO
4 MEDIO B
19.771.885-4

EQUIPO N°3

NOMBRE
CURSO
RUT
AGUILERA URRUTIA, FELIPE IGNACIO
3 MEDIO A
20.169.545-7
PANIAGUA MOLINA, FREDDY IGNACIO
3 MEDIO A
20.347.676-0
 LOPEZ CAMPUSANO, BENJAMIN ANDRÉS
3 MEDIO B
20.274.937-2
MELÉNDEZ MEZA, CONSTANZA PAZ
3 MEDIO B
20.399.233-5


EQUIPO N°4

NOMBRE
CURSO
RUT
ANZA HIDALGO, YULIA YSABELLA
3 MEDIO B
20.347.481-4
ROJAS BORDON, MELANIE ANDREA
3 MEDIO B
20.347.202-1
ARRIAGADA ZAMORA, SEBASTIÁN MAURICIO
3 MEDIO C
20.464.611-2
ARAYA DIAZ, BASTIAN ANTONIO
3 MEDIO D
20.346.975-6


EQUIPO N°5

NOMBRE
CURSO
RUT
CLAROS ZAMORA, VALENTINA FRANCISCA
2 MEDIO B
20.774.345-3
GUTIÉRREZ CUTIPA, FABIANA PAZ
2 MEDIO B
20.734.459-1
COVARRUBIAS TAPIA, JAVIERA BELÉN
2 MEDIO B
20.526.104-4
IBACACHE PLAZA, CATALINA PAZ
2 MEDIO C
20.526.156-7

EQUIPO N°6

NOMBRE
CURSO
RUT
MACAYA GUTIÉRREZ, PAULO IGNACIO CONCEICAO
2 MEDIO D
20.734.145-2
GUTIÉRREZ ROJO, SEBASTIÁN IGNACIO
2 MEDIO D
20.399.641-1
CONTRERAS MEJÍA, ALEX JAVIER
2 MEDIO D
20.348.438-0
USTARES RAMÌREZ, CHRISTIAN MARCELO
2 MEDIO D
20.734.164-9

EQUIPO N°7

NOMBRE
CURSO
RUT
DROGUETT UTRERAS, ANTONIA ALEJANDRA
1 MEDIO D
20.951.012-K
PÉREZ AGUILERA, RODRIGO IGNACIO
1 MEDIO D
20.995.408-7
ROCO VALENZUELA, JUAN CARLOS
1 MEDIO C
20.735.069-9
PEÑALOZA GONZALEZ, VALENTINA PAZ
1 MEDIO C
21.026.666-6


 EQUIPO N°8

NOMBRE
CURSO
RUT
SALAZAR VALENZUELA, MATIAS IGNACIO
1 MEDIO A
20.885.905-6
DIAZ MUSA, VALENTINA JOSÉ
1 MEDO C
20.734.673-K
BERNA ASTETE, NICOLE ANITA JARED
1 MEDIO C
20.943.800-3
TOLEDO COÑOMÁN, MILLARAY FERNANDA
1 MEDIO A
20.942.691-9


EQUIPO N°9

NOMBRE
CURSO
RUT
CONTRERAS NUÑEZ, BENJAMÍN PATRICIO
8 BASICO D
21.060.292-5
CARVAJAL PALLACÁN, LEANDRO JESÚS
8 BASICO D
21.159.142-0
HUNT MOLINA, BRAYAN MATÍAS
8 BASICO D
21.197.968-2
OLIVÁREZ EGAÑA, FERNANDO ANDRÉS
8 BASICO D
23.840.124-0

EQUIPO N°10

NOMBRE
CURSO
RUT
GONZALEZ DE LA TORRE, CONSTANZA VICTORINA
7 BASICO A
21.357.550-3
GONZALEZ LEDEZMA, CONSTANZA JAVIERA
7 BASICO A
21.338.076-1
CARRASCO ALVARADO, SEBASTIAN MAURICIO
7 BASICO A
21.450.657-2
GODOY DUEÑAS, JUAN PABLO
7 BASICO B
21.534.511-4


-La formulación de la problemática a través de un dialogo con los estudiantes, identificando la legislación necesaria para modificar o crear, de los cuales ellos deberán elegir un tema a trabajar para el torneo:

1.-LEY DE DRONES
2.-LEY DE VIOLENCIA DEL FUTBOL
3.-SEGURO POR HIJOS CON ENFERMEDADES CATRASTOFICOS
4.-LEY DE PENSIONES
5.-LEY DE MIGRACIONES
6.-LEY DE TRANSPLANTES
7.-RELAVES MINEROS
8.-POLITICA PRO-NATALIDAD
9.-ESTADO FEDERAL
10.-ESTADO PLURINACIONAL
11.-BATERIAS DE AUTOS
12.-CASAS AMIGABLES
13.-EDUCACION AMBIENTAL
14.-LEY DE AUTISMO (ASPAUT)
15.-LIBRERIAS POPULARES
16.-COLILLAS DE CIGARROS
17.-LEY DE DEUDA A HEREDEROS
18.-CODIGO DE AGUA (DERECHO SOCIAL)
19.-NINIS
20.-LEY DE PESCA
21.-LENGUAS NATIVAS
22.-MOVIMIENTOS DE ARIDOS
23.-IMPUESTO ESPECIFICO A MATERIAS PRIMAS NO RENOVABLES (MINERIA)
 24.-DERECHOS PARENTALES
25.-LEY DE POSTULACION A LA VIVIDENDA
26.-GRAFITTIS CALLEJEROS
27. RAYADOS POR PROPAGANDA POLTICA
28.-DERECHO AL OLVIDO
29.- PROHIBICION DE EMBARGO DE CASA A ADULTOS MAYORES POR DEUDA.
30.-SUELDO MININO PARA PERSONAS DISCAPACITADAS
31.- EDUCACION VIAL
32.- CREACION DEL MINISTERIO DE TURISMO
33.- EDUCACION AMBIENTAL


-Orientar y ayudar en la búsqueda, selección y  transcripción de la información de acuerdo al tema elegido

-Organización y síntesis de la información para comenzar el trabajo de la elaboración de la problemática

• Elaboración de los productos solicitados para el torneo

-Desarrollo de Iniciativa de Ley
 -Desarrollo de Video
-Búsqueda de Patrocinios
-Desarrollo de Infografía


- Envió del material: Una vez terminado todos los pasos anteriores se procede a subir a la  plataforma el trabajo enviado por los alumnos al torneo DELIBERA 2016.


“A medida que nos vamos adentrando en el nuevo siglo y constatamos los cambios que se van produciendo, vamos tomando conciencia de la necesidad de hacer presentes, en los proyectos educativos que formulamos, los nuevos retos que presenta la formación de una ciudadanía amplia, comprometida y universal. Hacer la educación que los tiempos demanden. Este es el reto” (Berta Marco Stiefel)


































No hay comentarios:

Publicar un comentario